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Formas de Intimidación

Para entender mejor qué es el comportamiento agresivo, vamos a ver a continuación las diferentes formas de intimidación o acoso.

1. La intimidación verbal, incluyendo los comentarios despectivos, molestar, insultar, burlas o comentarios dolorosos abiertos o sutiles, así como amenazas.

2. La intimidación social o aislamiento. Aislar del grupo al compañero creando en él la sensación de marginación y de soledad.

3. Intimidación física, como golpes, patadas, empujones y escupitajos, pegar, sacar o robar o romper pertenencias personales.

4. Coacción: obligar a la víctima a que realice acciones contra su voluntad.

5. Intimidación psicológica: hechos encaminados a bajar la autoestima del individuo haciéndole aumentar su inseguridad y su ansiedad.

 6. Intimidación racial: cualquier tipo de hostilidad o comportamiento ofensivo experimentado por individuos o grupos debido a su raza, color, nacionalidad, u origen étnico. Otras personas también pueden experimentar hostilidad por su fe o creencias religiosas.

7. Intimidación y acoso sexual: agresiones desde molestias a abusos serios que pueden llegar a involucrar actividad sexual.

8. Cyber Bullying (Vía teléfono móvil o Internet) es el uso de información electrónica y medios de comunicación tales como correo electrónico, mensajería instantánea, mensajes de texto, blogs, teléfonos móviles, buscas, y websites difamatorios para acosar a un individuo o grupo, mediante ataques personales u otros medios, y puede constituir un crimen informático.

Así mismo, Piñuel y Oñate (2007) han descrito hasta 8 modalidades de acoso escolar, con la siguiente incidencia entre las víctimas.

  1. Bloqueo social (29,3%)
  2. Hostigamiento (20,9%)
  3. Manipulación (19,9%)
  4. Coacciones (17,4%)
  5. Exclusión social (16,0%)
  6. Intimidación (14,2%)
  7. Agresiones (13,0%)
  8. Amenazas (9,1%)

Dating Violence

El Departamento de Justicia de Canada (2007) define este fenómeno como el abuso o maltrato que se produce entre parejas que tienen una relación íntima o están en proceso de tenerla, excluyendo a aquellas parejas que están ya viviendo juntos. El uso de esta definición supone que, aunque este problema pueda aparecer en parejas de cualquier edad, nos estemos centrando sobre todo en episodios violentos entre parejas que inician su proceso de relaciones íntimas que es lo que suele acontecer a adolescentes y jóvenes (aunque también aparezca en otras edades, éstas son edades importantes a este respecto). De hecho, la franja de edad comprendida entre los 16 y los 24 años es la más propensa a sufrir este tipo de episodio violento (Bureau of Justice, 2000).

Sobre la incidencia del dating violence son interesantes los datos que recogió el Bureau of Justice (2000) sobre este fenómeno, ya que nos ofrecen, junto a la información de incidencia, otros datos que nos ayudan a comprender mejor la dinámica que se establece dentro de los episodios de dating violence. Los principales resultados que muestra este estudio son (Bureau of Justice, 2000):

  • Alrededor de un tercio de los alumnos de bachillerato ha estado o estará implicado en situaciones de dating violence, siendo el riesgo de las chicas mayor que el de los chicos.
  • El 20% de las parejas sufre algún tipo de violencia en su relación.
  • El 40% de las chicas entre 14 y 17 años dicen conocer a alguien de su edad que ha sido golpeada por su novio.
  • Los episodios de dating violence suelen tener lugar en una de las casas de los miembros de la pareja.
  • El 38%  de las chicas de entre 14 y 17 años eran víctimas de violación por la pareja.
  • El 60% de las agresiones sexuales que sufren las jovenes entre 14 y 17 años ocurren en su propia casa o en la de familiares o amigos.
  • En 1995, el 7% de todas las víctimas de asesinato lo fueron a manos de su pareja.

A partir de estos datos parece claro que es necesario considerar el sexo de los implicados, así como las formas de agresión si queremos tener un acercamiento preciso a los niveles de incidencia en el problema del dating violence. Esto es especialmente cierto cuando consideramos las agresiones de tipo sexual dentro de la pareja, donde se amplían de forma muy significativa estas diferencias siendo las chicas las más afectadas (Jackson, 1999). En cualquier caso, parece necesario que en el futuro próximo se siga abordando este tema profundizando aún más en esta relación.

La participación en episodios de dating violence puede ocasionar efectos inmediatos, así como efectos a medio y largo plazo para las víctimas, los agresores y las personas que están alrededor de la pareja. Entre las consecuencias más habituales se encuentran (Silverman, Raj, Mucci y Hathaway, 2001):

  • El deterioro de la autoestima.
  • La pérdida de confianza en uno mismo y en los demás.
  • Una creciente sensación de inseguridad.
  • Sentimientos de culpa, tristeza, vergüenza.
  • Problemas en el desarrollo personal y ajuste psicosocial.
  • Lesiones físicas.
  • Alteraciones psicofisiológicas.
  • Ansiedad, depresión.
  • Enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el VIH.
  • Una mayor probabilidad de sufrir nuevos episodios de dating violence en futuras relaciones.
  • Intentos de suicidio.
  • La muerte.

Pese a las aparentes diferencias, entendemos que hay razones para entender que en realidad estamos ante un mismo problema que se va adaptando a los distintos medios en los que se puede desarrollar y, por tanto, suponen en gran medida, aunque no tenga porque ser así siempre, la continuación de relaciones ya establecidas dentro del contexto escolar.

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